Déjate acompañar por el silencio

Uno de los lugares donde el silencio puede ser tu único acompañante es en Las Cañadas del Parque Nacional del Teide, en la isla de Tenerife. Es tan abrumador, que te parece sentir que se te han taponado los oídos debido a la falta de sonidos. Hice ésta foto desde el interior de una cueva utilizada como refugio pastoril, mientras hacía el Sendero de Siete Cañadas, dentro del citado Parque Nacional del Teide.
Es una excursión que os recomiendo por la espectacularidad del paisaje y por disfrutar de una atmósfera limpia e impoluta. El recorrido se realiza por una pista de firme arenisco, de dificultad baja y bien señalizada. Son unos 16 Km , a realizar en unas 4 horas (sólo ida) , donde el calor es el único inconveniente, por lo que hay que tener muy presente llevar agua suficiente y protección solar.
La ruta comienza junto al Centro de Visitantes del Portillo, y, su suave trazado, nos lleva por el interior del anfiteatro de Las Cañadas , donde iremos en todo momento con las paredes del Circo de Las Cañadas a nuestra izquierda y la silueta del Teide a la derecha, y finaliza en el Parador Nacional del Teide . Se trata de un recorrido con ligeras subidas y bajadas que nos van adentrando, una tras otra, en las siete cañadas que existen, y que dan nombre a la ruta.
Mientras caminaba, iba mirando al Teide, que me ofrecía diferentes vistas según iba avanzando. Me atrae enormemente ésta montaña, símbolo y orgullo de todo canario. Ahora que estoy lejos de allí, espero pronto dedicarle un post, con el sentimiento que produce en mí, y algunas anécdotas que me trae su recuerdo.
A lo largo de la ruta, la Retama es la vegetación más abundante, pero también encontrareis algún precioso y hermoso Tajinaste. Además hay restos de refugios pastoriles, y algunas cuevas, como en la que me metí para hacer la foto. También es espectacular ver las diferentes formas de las coladas de lava y las formaciones rocosas volcánicas. En la parte final del recorrido está la Cañada del Capricho, con formas de gran belleza, y zona habitual de escaladores.
Ahora, para mí, lo más asombroso y extraño es el majestuoso silencio que habita en el lugar. Si te dejas acompañar por el silencio , hallarás el auténtico sentido de la soledad. La rotunda paz y silencio que te acompañará todo el camino, no lo he encontrado jamás en ningún sitio o lugar. Al andar, sólo oía el crujir de la tierra bajo las botas. Si me paraba…..nada. La ausencia total de sonido es espectacular. Es mágico. Si realmente quieres estar “sólo contigo mismo” , éste es el lugar.
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Juan Carlos López says:
mayo 6th, 2009 at 18:04
Tenerife es una de mis cuentas pendientes.
Una cosa, Alejandro: leo “sólo ida”. Supongo que es un dato para que nos hagamos una idea y calcular. Si es otra cosa, me interesaría mucho que lo aclararas, pues, aunque me encanta caminar, evito la tienda de campaña si puedo.
Un saludo.
admin says:
mayo 6th, 2009 at 19:48
Hola Juan Carlos. Lo de ir a Tenerife es una cosa que a cualquiera que preguntes te dirá lo bien que se lo pasó, y desde diferentes visiones, pues es una isla con mucha diversidad de paisajes y formas de ocio.
En cuanto a la ruta, ya sabes que el tiempo es orientativo, pues cada uno lleva su ritmo, a lo que hay que sumar tiempo para comer o hacer fotos. Pero te puedo decir que siempre estará entre las 4 o 5 horas, incluídos ésos factores, sólo ida. Lo normal es hacer un sólo sentido, pues hay autobús para retorno desde el punto final (Parador de Turismo), e incluso el auto-stop es usual.
Si alguna vez necesitas información precisa, me mandas mail a mi correo y te ayudaré.
Saludos!
emma says:
mayo 6th, 2009 at 21:52
Me has hecho rememorar mi viaje de novios
GRACIAS. Es verdad que es bello, diferente… y por eso mismo especial. Besitos Alex.
Jan Lopo says:
mayo 7th, 2009 at 0:09
Yo fui hace un montón de años a Tenerife y, aunque no hice esa ruta, si que me impresionó toda la zona del Teide, la verdad.
Un saludo Alex
Alba says:
mayo 7th, 2009 at 13:55
Para mí también han pasado los años desde que fui, exactamente 16 (jope). Me encantó, es un lugar fascinante y único. Llevo un tiempo pensando volver, y de alguna manera tú me has vuelto a transportar allí.
Un beso
admin says:
mayo 7th, 2009 at 20:53
- Hola Emma : No sabía que fué tu viaje de novios. Entonces seguro que tendras recuerdos inolvidables.Me alegro! Besicos!
- Hola Jan Lopo : Todo el mundo coincide, incluído yo que soy de allí. Ésa zona impresiona. Es espectacular, no parece propio de una isla.Un saludo!
- Hola Alba : Me alegra que con el post hayas vuelto a recordar aquella preciosa isla. Si vuelves, encontrarás nuevos estímulos.Besos!
elreves says:
mayo 7th, 2009 at 23:11
Me fui de Tenerife, con la deuda pendiente de subir al Teide, siempre me arrepentire, seguro.
Un saludo
admin says:
mayo 8th, 2009 at 0:24
Pues la verdad es que es una pena que te lo perdieras, pues es un verdadero espectáculo las vistas que hay desde arriba.
Un saludo elreves!
Rudy Spillman says:
mayo 8th, 2009 at 19:14
¡Cómo me ha gustado esta foto, hombre! Un verdadero parto de la naturaleza. ¡Bravo, amigo!
admin says:
mayo 8th, 2009 at 19:43
Gracias Rudy! Es un honor! La verdad es que estoy muy orgulloso de ésta foto, del efecto que tiene ver ésa vista del Teide desde el interior de la cueva.
¡Un abrazo!
Carlos says:
mayo 10th, 2009 at 20:51
Bueno de vez en cuando hay que darle la razón a un chicha, y si hay algo bueno que tiene Tenerife, es el Teide y que en esa isla se come bien.
Y es que cada isla tiene su singularidad. Yo resido en la de enfrente, y por cuestiones de trabajo suelo visitar mucho Tenerife, y tengo muy buenos amigos ahí, aunque siempre salgan los piques sanos entre canariones y chichas, saludos….
admin says:
mayo 10th, 2009 at 22:49
Hola Carlos!
Pues sí, como dices cada isla tiene su singularidad, pero comprenderás que a mí me toca sentirme orgulloso del Teide.
En cuanto al pique insular, nunca me he tomado éso en serio.Jeje. Es normal que a veces suceda éso con provincias limítrofes.
Un saludo!
Chari says:
septiembre 2nd, 2009 at 7:57
La verdad es que mientras lo leo, me voy dejando guiar por tus palabras y con mi mente, realizo un viaje mágico. Ahora me encuentro en esa linda cueva, tengo calor, y me pesa la mochila. Estoy cansada, pero cuando de pronto levanto la vista, veo ante mi esa gran montaña y se me olvidan todos los males. Mis ojos no pueden dejar de mirarla ¡es grandiosa! ¡me impone! y cuando estoy a punto de sacarle una foto escucho ¡mamá!, ¡mamá!… y aquí se acabó mi viaje, mi sueño… Bueno Alejandro hasta la próxima pues me llama el deber y esto no es ningún sueño.Besitos.
admin says:
septiembre 3rd, 2009 at 11:34
Hola Chari: ¡Cuánto te entiendo! jajaja.A mí también me despiertan de mis sueños reflexivos mis dos pequeñas demonios,jeje. Por éso me hacen falta paréntisis y escapadas como ésas, en las que el silencio y la paz parecen ser parte de ti.Me alegra por lo menos que durante un rato pudiéras viajar a ésa parte de la Isla vecina tan mágica y misteriosa.Un beso guapa!!