Diálogo interior

This entry was posted Sábado, 6 marzo, 2010 at 16:34

-         Eres demasiado rígida. Relájate un poco y disfruta del momento.

-         Si todos fueran como tú no sé qué sería de nosotros.

-         ¿Por qué?

-         Porque todo acto acarrea consecuencias, y hay que intentar anticiparse a ellas para evitar que nos afecte.

-         Sí, pero también puede que evites hacer cosas por miedo a ésas consecuencias y sin embargo no sean para tanto. O que te pierdas la vivencia en sí.

-         Si causa dolor, prefiero evitarla.

-         Pero no lo sabrás si pones en cuarentena todo lo que sucede ante ti.

-         Si te expones, puedes salir perjudicado.

-         O beneficiado.

-         ¿Qué quieres decir?

-         Que a veces hay que dejar que ocurran las cosas, experimentar, probar.

-         Eso es de insensatos.

-         No lo creo. Sólo así podremos descubrir nuevas sensaciones o experiencias. Algunas puede que resuelven ser dolorosas o poco gratas. Pero, ¿crees que merece la pena perderse las buenas, o placenteras, por miedo?

-         No es miedo, es precaución. No todo lo que viene a nosotros es bueno.

-         Y no todo es malo.

-         ¿Prefieres curar que prevenir?

-         ¡Prefiero VIVIR! , y puede que a veces padezca dolor, pero sólo así me aseguro que también tendré momentos gloriosos, tanto de emociones como de sentimientos.

-         Eres un soñador. Yo soy realista.

-         Tolstoi dijo una vez: “La razón no me ha enseñado nada. Todo lo que yo sé me ha sido dado por el corazón”.

-         ¿Y qué quieres decir con eso?

-         Que a veces deberíamos dejar de cuestionarnos tanto las cosas, y sólo así obtendremos grandes enseñanzas. Tanto para bien como para mal, si ponemos una barrera ante nosotros ni aprenderemos de unas ni de otras. Cada cosa, cada vivencia, puede darnos una enseñanza vital. Aparte de la experiencia vivida en sí misma. Crecemos cuando aceptamos el negro y el blanco en nuestras vidas, y toda la restante gama de colores que nos ofrece la paleta de la vida.

-         Ahora te pareces a mí.

-         ¿Por qué?

-         Porque estás razonando.

-         Pero sin poner obstáculos que frenen mi avance. Sigo caminando mientras experimento, aprendo, intento, pruebo, etc.

-         Por cierto, ¿cómo me dijiste que te llamas?

-         Yo me llamo CORAZÓN. ¿Y tú?

-         Yo me llamo MENTE.

-         Deberíamos de dejar de estar siempre enfrentándonos, y ser socios, compañeros de viaje.

-         Difícilmente podré dejar de pensar, de razonar. No puedo dejar que actúes por ti mismo. Eres peligroso.

-         Eso se llama miedo, ya te lo he dicho. Por el contrario si caminamos juntos, podremos vivir emociones, experiencias, pasiones, etc, mientras aprendemos de ellas y sacamos conclusiones para el futuro. Se trata de no poner límites a nuestra existencia emocional.

-         Pero, ¿y si hay dolor?

-         Lloramos, aprendemos, y seguimos caminando. Igualmente, también habrán momentos felices que disfrutaremos con toda la intensidad que podamos, y seguiremos caminando. Todo será un suma y sigue. Pero creceremos en sabiduría y emoción si vamos juntos, lo vivimos juntos, y lo aprendemos juntos. ¿Qué te parece?

-         No sé. No te prometo nada. Pero lo intentaré.

Compartir este post:
  • Bitacoras.com
  • Facebook
  • MySpace
  • FriendFeed
  • Meneame
  • Twitter
  • Technorati
Pages:

9 comentarios to Diálogo interior

  1. candy says:

    marzo 6th, 2010 at 19:41

    Hola Alex: bravo, bravo, muy bueno. La mayor parte de nosotros nos pasamos la vida, con este dialogo de disputa, uno que tira para un lado y otro para el otro.La mente y el corazon no siguen la misma direccion, asi nos va…..

    Es mejor vivir, y no protejerse tanto, tanto el dolor, como la alegria o felicidad enseñan mucho.

    tengo que irme, seguiria pero se me hace tarde. Un bico Y un placer leerte como siempre. Cuidate.

  2. silver´s moon says:

    marzo 7th, 2010 at 2:49

    La eterna guerra entre la razón y el corazón. Qué es mejor?? ser sensatos?? o ser impulsivos?? o dicho de otro modo, qué es mejor ser miedosos?? o vivir?? mmmmmmmmm difícil respuesta.

    Soy de las que piensan que hay que hacer caso al corazón siempre, aunque luego la vida me ha demostrado que no siempre lo llevo a la práctica.

    Me quedo pensando y releyéndote.

    Un besito agradecido

  3. mery says:

    marzo 7th, 2010 at 10:06

    Buenisimo este dialogo,,,,pero pienso que nunca llegaran a entenderse, el corazon siempre lleno de sentimientos actua por impulos, mientras que la mente es mas calculadora,,,,un tema para pensar. Gracias por tus visitas y por tus comenarios, estoy intentando volver a comentar, a ver si me dejan, que pases un bonito dia amigo,,,besitos desde Maspalomas.

  4. Francis says:

    marzo 7th, 2010 at 17:13

    Soy impulsiva, y además me gusta, pero intento poner en práctica eso de que el corazón vaya de la mano con mi cerebro, creo que lo voy consiguiendo. Prefiero vivir con cabeza

  5. admin says:

    marzo 8th, 2010 at 15:22

    -Hola Candy: El placer es mío,por tus visitas y comentarios. Tal como dices, tanto la alegría como el dolor nos enseñan. Hay que sacar lecturas o enseñanzas de ámbos,pero no ponernos muros a nuevas experiencias.Un beso!!
    -Hola Silver’s moon: Sí,es la eterna lucha.Sobre la teoría todos opinamos que queremos hacer caso a nuestro corazón, aunque como dices, luego llevarlo a la práctica no nos sea tan fácil.Pero éso se debe,normalmente,a recuerdos de anteriores fracasos,derrotas o situaciones de dolor.Pero creo que todo ello nos hace crecer ¿seríamos lo que somos ahora sin alguna de ésas experiencias,que aunque con dolor, forjaron nuestro carácter o personalidad? Mi meta es intentar trabajar con ámbas a la vez,con mente y corazón,pero no anteponiendo muros o fronteras que limiten mis vivencias por miedo.Gracias y un beso guapa!!
    -Hola Mery: Gracias a ti por tu tiempo,que sé que aún andas regulín.Sé que el tema en cuestión parece difícil de aplicar, pero es cuestión de asimilar y aceptar que a veces fracasemos o haya dolor como consecuencia a nuestros actos.En el momento que perdemos ése miedo al “día después”,creo que aceptaremos más que nuestro corazón dirija nuestros pasos,pues sabemos que aún del error,aprenderemos. Cuídate mucho y muchos besos!!!
    -Hola Francis: Éso significa que alguna vez sufriste o hubo dolor.Pero tal como hemos dicho, creo que no debemos perdernos los beneficios de actos impulsivos o pasionales por temor a las consecuencias.De todo aprendemos,incluso a hacerlo mejor y con más cabeza,pero no debemos apagar a nuestro corazón por no oírlo ni hacerle caso nunca.Lo ideal, que esté en armonía tu corazón y tu cabeza para que trabajen juntas.Me alegra verte por aquí.Gracias! Besitos!!!

  6. rosscanaria says:

    marzo 9th, 2010 at 1:13

    La mente y el corazón no se entenderán nunca, el corazón zctúa por impulsos y la mente sopesa, mide,argumenta antes de actuar ¿podrían alcanzar un intermedio, una especie de pacto?
    Un beso y abracito,

  7. Juanjo says:

    marzo 9th, 2010 at 10:31

    Hola Alex, estoy con Mery, corazón y mente, a veces son indisolubles el uno con el otro.

    El diálogo, genial.
    Un abrazo y feliz semana.

  8. admin says:

    marzo 12th, 2010 at 18:23

    -Hola Rosscanaria: Aunque actúen de diferente manera, podríamos intentar que uno deje actuar al otro.No se trata quizá de dejar que sea siempre la mente quien triunfe,sino que ámbos compartan decisiones y actuaciones.O éso me gustaría,jeje.Un beso!!
    -Hola Juanjo: La cosa es que aprendan a ir juntas,sin ser enemigos acérrimos,que sean socias y compañeras en elegir nustros actos.Un abrazo,amigo!!

  9. Chari says:

    marzo 15th, 2010 at 11:50

    ¡Lindísimo el diálogo! ¡super original!. Pues sí, la razón y el corazón tan diferentes pero tan cómplices el uno del otro. Quizás hace tiempo si hubiese sido por mi corazón, independientemente de mi razón, hoy estaría compartiendo mi vida con la persona equivocada. Quizás hace tiempo si hubiese sido por mi razón, independientemente de mi corazón, hoy sería la mujer más desdichada.
    Continuamente Alejandro mantengo una lucha interna entre ambos, intentando que los pasos que doy a diario en mi vida, sean “racionales” y “emotivos”. Aquí te dejo una frase que me encanta y que tiene mucho que ver con el diálogo con el que una vez más consigues hacernos reflexionar, sacándonos los sentimientos más sinceros: “EL CORAZÓN TIENE RAZÓN, QUE LA RAZÓN NO TIENE”. Bueno mi niño cuídate muchísimo y espero y deseo que en la balanza de tu vida, nunca te falte un corazón.

Deja un comentario